Arte marcial nipón: su historia y ventajas

¿Estás en una vía marcial o en búsqueda de una disciplina adecuada? En este artículo podrás hacerte con alguna información sobre artes marciales de Japón que quizá no conocías. ¿Preparado? Comencemos.

Koryu Bujutsu (古流武術)

 Nombre que reciben las artes tradicionales; se puede traducir como Técnicas de Guerra Antiguas.

 Eran destinadas a la clase guerrera y su enseñanza fue siempre transmitida en forma directa de maestro a alumno, manteniendo un linaje entre los sucesores de cada escuela.

 A los Samurái, pertenecientes a esta categoría, les era inculcado desde sus primeros meses de vida el código ético Bushidō (Camino del Caballero Armado), que los formaba para mantener su esencia humana aún después de matar, saber cuándo era correcto pelear, y vivir preparados para morir. Dato interesante es que ellos se llamaban a sí mismos Bushi (caballeros armados), pero el nombre popular de Samurái era empleado por otras clases cuando se referían a ellos.

 Entre las disciplinas que reconoce el Bujutsu podrás hallar el Daitō Ryū Aiki-jutsu, Kyū-jutsu, Ken-jutsu, Ju-jutsu, Ryukyu Kenpo, Ninjutsu.

 

Gendai Budō (現代武道)

 Gendai o Artes Marciales Modernas, es un término que nace en la era Meiji, cuando se establece el Edicto Haitōrei (Orden de abolición de espadas) con el que se marcó el comienzo de una era de paz, después de un largo período de guerras y régimen militar.

 Budō es el término que se adopta en Japón para abarcar sus disciplinas actuales. Significa El Camino del Guerrero y engloba tanto las técnicas como la filosofía del practicante (equivalente al Bujutsu y Bushido de los Samurái).

 Dada la necesidad de adaptar las Artes Marciales a una nueva era y sociedad, las disciplinas reemplazaron la terminación jutsu (técnica) por dō, y la enseñanza pasó a ser abierta al público.

   Llevado a la práctica comenzó a anteponerse la defensa personal antes que el ataque letal al oponente y se adoptó un sistema de kyu-dan para medir en qué nivel moral y práctico está el budoka, qué técnicas está preparado para dominar, y cuáles no.

  En este apartado se puede encontrar Aikido, Judo, Kendo, Iaido, Kyudo, Karate, KobudoComo artes marciales a parte, difíciles de clasificar en un lugar, se puede hallar el Sumo.

 

Discípulo pupilo en un Dojo

 Tanto en las Artes Marciales como en otros ámbitos, existe la modalidad de Uchi-deshi (内弟子), discípulo con cama adentro del Dojo; Cada vez se estila menos esta modalidad, pero si crees que hallaste una disciplina de la que no podrías separarte, una buena opción para llevar tu pasión al siguiente nivel sería buscar un sitio donde te acepten para quedarte a entrenar en Japón!

     

Judō: Proviene del Jujutsu, y su practicidad en el combate uno contra uno viene de la inmovilización del oponente y poder derribarlo. En la época que la gente salía a la calle con armaduras no era conveniente pegarles con los puños, y si no tenías un arma a mano (con la que fueses hábil para dar en las partes descubiertas) era preferible derribar al adversario en una corta distancia donde se equiparaban las posibilidades de ambos.

Referentes: Jigoro Kano  Lectura: Mi método de Judo, por Kawaishi. La esencia del Judo por Shu Taira.


Kendō: La práctica comienza a darse con Shinai (espada de bambú) y esto mejora la seguridad de los practicantes que en la época del Kenjutsu utilizaban Bokuto / Bokken, espadas de madera maciza. Estas últimas se continúan utilizando en la actualidad durante los kata (formas) para no desacostumbrarse al peso de una katana real.

Referente: Miyamoto MusashiEl libro de los cinco anillos.


Kyudō: La arquería era parte del clan Samurái. En su entonces se dice que era más común la imagen de ellos montados a caballo con Yumi (arco) que la figura actual que tenemos sobre su especialización por el arte del sable.

Los arcos tradicionales que se emplean son bastante grandes e incómodos de transportar si vas en transporte público, pero no deja de ser por esto un bello arte.

Hoy en día se da más importancia a aprender una enseñanza de vida a través de esta vía, en lugar de enfocarse en mejorar la precisión de la técnica, ya que si se comienza por ser uno con la flecha y el blanco, no habrá objetivo que no sea posible.

Referente: Zen en el arte del tiro con arco, Eugen Herrigel


Iaidō: Al practicar los distintos kata que agrupa esta disciplina, el practicante adquiere capacidad de reacción para actuar en defensa propia ante diversos escenarios que lo ponen en peligro, como ataques sorpresa. Otro punto a favor es que el uso constante del iaitō ayuda a familiarizarse mejor con la katana.

Referente: Michel Coquet, El arte de cortar el ego.


Karate-dō: Tiene sus orígenes en las islas del Reino Ryukyu, que más tarde se unificaría con Japón bajo el nombre de Okinawa. Los nativos de dicha región ya tenían creada la estructura de esta disciplina y se la conocía como Tang Te, por sus raíces del Kenpo y orígenes en la Dinastía Tang: fue un modo de continuar la instrucción marcial estando invadidos por Japón. Practicaban con tonfas, que eran camufladas como herramientas de trabajo.

Se siguió llamando de la misma manera hasta que el Ministerio de Educación invitó a Gichin Funakoshi a Tokyo para dar una demostración en la Universidad de Keio. La aceptación fue tan rápida que comenzó a enseñarse en todas las escuelas de Japón, y en búsqueda de darle una entidad nacional a la disciplina, se le llamó como todos la conocemos hoy: Karate.


Aikidō: Una disciplina con raíces Samurái adaptada a los tiempos actuales. Esto se puede comprobar cuando a las técnicas habituales se les agrega un tantō o bokken y se corrobora que la esencia de las formas proviene de ahí.

Mientras que otras disciplinas buscan atacar a una distancia prudencial, o el contacto directo para sujetar, el aikidoka va a tener la ventaja cuando lo sujeten, porque para que funcionen sus técnicas el prácticante deberá unir sus movimientos con los del adversario.

Una interpretación errónea que sigue diciéndose al día de hoy es que en Aikido se utiliza la fuerza del otro a favor; Aunque pueda aplicar en algunas ocasiones, no hay que caer en esa especulación. La base de este arte marcial es reconocer el centro del equilibrio del oponente, invadirlo y desequilibrarlo. Para conseguirlo se usa como herramienta diversas llaves para las que se plantea que la forma más segura de salir es la caída (ukemi) y evitar ir en contra.

Referencia: Morihei Ueshiba, Mitsugi Saotome

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